Carta de Brunch
¿No sabes qué se come en un brunch? Aquí tienes los platos más habituales, dulces, salados y bebidas.
El brunch es una comida de media mañana que mezcla lo mejor del desayuno y de la comida. No es solo “desayunar tarde”: es sentarse a la mesa con opciones dulces y saladas, raciones para compartir y alguna elaboración caliente que lo convierta en un plan completo. En España suele adaptarse a lo que más apetece en fin de semana: buen pan, aceite de oliva, fruta de temporada, huevos y algo de bollería.
Si has llegado hasta aquí buscando qué se come en un brunch, la respuesta corta es esta: una combinación equilibrada de panes y tostadas, huevos, algo dulce, fruta o yogur y bebidas. La clave está en cómo se monta el menú para que tenga variedad sin complicarse.
Un brunch funciona cuando reúne varios bloques de comida. No necesitas incluirlos todos, pero cuantos más combines, más redondo queda el resultado. Esta estructura te sirve tanto para elegir en un restaurante como para montarlo en casa.
El pan es la base del brunch porque permite jugar con toppings dulces y salados. Además, llena sin hacer pesado el menú si lo equilibras con fruta y un plato proteico.
Los huevos son el elemento que convierte el brunch en una comida completa. Se preparan rápido, admiten mil combinaciones y funcionan como “plato principal” cuando el resto son picoteos.
Este bloque equilibra el menú y aporta frescor. Es ideal si hay bollería en la mesa y quieres que el brunch no sea demasiado pesado.
En España este bloque encaja especialmente bien: permite montar una mesa variada sin cocinar de más y aporta opciones para todos los gustos.
La bebida es parte del ritual. Lo habitual es combinar una bebida caliente con otra fría para acompañar el dulce y el salado.
Si no sabes por dónde empezar, estas combinaciones funcionan porque mezclan texturas, sabores y tipos de ración. Puedes copiarlas tal cual o usarlas como plantilla.
Normalmente entre media mañana y primeras horas de la tarde, sobre todo en fin de semana, cuando el desayuno se alarga y la comida se retrasa.
Es mixto. La gracia está en combinar algo dulce (bollería, yogur, fruta, tortitas) con algo salado (huevos, tostadas, queso, embutidos o alternativas vegetales).
Si quieres ir a lo seguro: huevos, pan o tostadas, fruta o yogur y café. A partir de ahí, añade un extra dulce o una tabla salada para hacerlo más especial.
